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Gamba fresca Blanca - 1Kg.

Detalles:

La Gamba Blanca es uno de los mariscos más habituales y apreciados en el mundo entero por su carne blanca, con una exquisita textura de sabor suave, fino y elegante.
Habita en fondos arenosos entre los 150 y 400 metros de profundidad, alimentándose de moluscos bivalvos y crustáceos en las costas atlánticas y mediterráneas.
Principalmente se consumen cocidas o a la plancha.
40,83 €

Detalles

ELABORACIÓN:

La gamba blanca se cocina principalmente cocida o a la plancha y siempre aconsejamos que se consuma poco hecha para degustar de toda la sustancia y su magnífico sabor..
Para preparar las gambas primero las lavamos en el grifo y para su cocción, preparamos una cazuela con agua y sal (tres litros de agua, a la que se añade 50 gr. de sal por litro de agua y se pone al fuego muy fuerte. Al mismo tiempo preparamos otro recipiente con otros 3 litros de agua fría y la misma proporción de sal, y le añadimos cubitos de hielo. Cuando el agua de la cazuela puesta a fuego esté hirviendo, echamos las gambas de medio en medio Kg. y esperamos que entren de nuevo en ebullición y las gambas asciendan a la superficie. En este momento las retiramos con una espumadera o araña y las introducimos en el recipiente que tenemos preparado con el agua que hemos salado y añadido hielo, las removemos con cuidado, las dejamos enfriar y las retiramos también escurriéndolas bien pasados un par de minutos. Con este cambio brusco de temperaturas la carne de la gamba se despega de la cáscara para que nos resulte más fácil pelarlas, y además la gamba adquiere un color brillante, y un aspecto y tono de sabor inmejorable.
Si queremos preparar las gambas blancas a la plancha, una manera exquisita de elaborarlas es sobre una cama de sal en una plancha o sartén. Es tan sencillo como extender sobre la plancha o sartén la sal y salpicarla con gotas de agua, para humedecerla y puesta a fuego fuerte se cree una costra.
Sobre esta costra se van colocando las gambas y cocinándolas por ambos lados hasta que adquieran un color sonrosado. Si se desea se pueden rociar las gambas con un poquito de aceite de oliva aunque varía según los gustos, pero lo que si es muy importante comentar es que para cuidar y degustar en las mejores condiciones este excepcional producto, aconsejamos que la gamba no se pase mucho y que quede, si cabe, hasta un poco cruda.

Informacin

Marca Mansión Gourmet
D.O./Origen Galicia
Elaboración La gamba blanca se cocina principalmente cocida o a la plancha y siempre aconsejamos que se consuma poco hecha para degustar de toda la sustancia y su magnífico sabor..
Para preparar las gambas primero las lavamos en el grifo y para su cocción, preparamos una cazuela con agua y sal (tres litros de agua, a la que se añade 50 gr. de sal por litro de agua y se pone al fuego muy fuerte. Al mismo tiempo preparamos otro recipiente con otros 3 litros de agua fría y la misma proporción de sal, y le añadimos cubitos de hielo. Cuando el agua de la cazuela puesta a fuego esté hirviendo, echamos las gambas de medio en medio Kg. y esperamos que entren de nuevo en ebullición y las gambas asciendan a la superficie. En este momento las retiramos con una espumadera o araña y las introducimos en el recipiente que tenemos preparado con el agua que hemos salado y añadido hielo, las removemos con cuidado, las dejamos enfriar y las retiramos también escurriéndolas bien pasados un par de minutos. Con este cambio brusco de temperaturas la carne de la gamba se despega de la cáscara para que nos resulte más fácil pelarlas, y además la gamba adquiere un color brillante, y un aspecto y tono de sabor inmejorable.
Si queremos preparar las gambas blancas a la plancha, una manera exquisita de elaborarlas es sobre una cama de sal en una plancha o sartén. Es tan sencillo como extender sobre la plancha o sartén la sal y salpicarla con gotas de agua, para humedecerla y puesta a fuego fuerte se cree una costra.
Sobre esta costra se van colocando las gambas y cocinándolas por ambos lados hasta que adquieran un color sonrosado. Si se desea se pueden rociar las gambas con un poquito de aceite de oliva aunque varía según los gustos, pero lo que si es muy importante comentar es que para cuidar y degustar en las mejores condiciones este excepcional producto, aconsejamos que la gamba no se pase mucho y que quede, si cabe, hasta un poco cruda.